Recursos nuevos para el presupuesto europeo

¿Cómo liberar recursos nuevos para el presupuesto europeo ? Ésa era la cuestión planteada por Emmanuel Macron en sus discursos de Atenas y de la Sorbona cuando afirma que quiere para Europa « un presupuesto de varias centenas de miles de millones».Un grupo de alto nivel, presidido por Mario Monti, el ex-presidente del Consejo italiano, ha reflexionado sobre el asunto.Sus conclusiones, hechas públicas al principio del 2017, ponen de nuevo al día una idea defendida antes por Jacques Delors: crear un impuesto europeo de sociedades

Desde hace unos treinta años, en nombre de « la competitividad », cierto número de países europeos empujan hacia abajo la fiscalidad de las empresas : para atraer las inversiones, disminuyen el impuesto de sociedades y obligan a los países vecinos a hacer lo mismo si no quieren sufrir deslocalizaciones demasiado graves…A nivel europeo, el tipo medio de impuesto de sociedades, que era un 45% en 1985 se ha caído por debajo del 25% hoy en día y la Comisión europea indica que el tipo medio efectivo es inferior al 20%. En Estados Unidos, el tipo del impuesto federal de sociedades es el 35%, a los que se añaden algunos « pequeños » impuestos de los estados federados, lo que lleva a un impuesto medio del 38%. Cuando F.D.Roosevelt llega a la Casa Blanca en 1933, las cajas están casi vacías porque todos los estados se entregan a un dumping fiscal encarnizado : Tejas baja su gravamen para atraer las empresas, luego es el caso de la Florida, del Arkansas, que hacen igual, y las empresas deslocalizan su producción en el lugar donde el impuesto es el más bajo. Y el estado federal no tiene los medios para luchar contra la crisis y la economía se hunde en una espiral depresiva..Roosevelt decide romper con esta lógica y, en algunas semanas sólo, hace votar la creación de un impuesto federal de sociedades : que estén en la Florida o en Tejas, las empresas van a pagar un gravamen equivalente al 35% de su beneficios.Washington recauda el impuesto y devuelve gran parte de él a los estados miembros de la Unión.Todos los historiadores insisten en la importancia decisiva del « salto federal », operado por Estados Unidos despuès de la crisis de 1929. Sin este arranque federal, si hubieran quedado en una lógica de competencia y de dumping, los Estados Unidos quizás se hubieran derrumbado, incapaces de costear la política de lucha contra el desempleo del New Deal e incapaces tampoco de financiar el esfuerzo de guerra. En un mundo cada vez más inestable y peligroso, ¿no parece urgente que Europa sea capaz, ella también,de decidir -en ciertos dominios- un salto federal ?

Evolución del tipo del impuesto de sociedades en Europa y Estados Unidos de 1993 a 2010 :

El impuesto de sociedades es, hoy en día, 15 puntos más débil, por término medio, en Europa que en Estados Unidos.Ningún país puede, solo, luchar contra este dumping, pero nada nos impide, a nivel europeo,crear un impuesto de sociedades (del orden del 5%) que alimentaría un verdadero presupuesto europeo, del cual una parte significativa permitiría luchar contra el calentamiento global en Europa, invertir en la investigación y reemplazar a Estados Unidos en la financiación de los « 100 mil millones de Copenhague » destinados a los países del Sur. Los resultados netos de las empresas de la zona Euro fueron aproximadamente 1500 mil millones de euros en 2016 para las empresas no financieras y de 410 mil millones para las empresas financieras.

¿Una contribución Clima del 5% de los beneficios ?

Un Plan global, un financement hybride

Un impuesto cuyo tipo medio sería el 5% proporcionaría unos 100 mil millones cada año (para la sola Zona euro).Estamos en el orden de tamaño de lo que es necesario para participar en la co-financiación de la obra en el territorio europeo y financiar la Alianza Mundial para el desarrollo duradero que ansiaba Jacques Chirac en Johannesburg.Financiado así, por un lado, por préstamos a tipo de interés cero para todo lo que es rentable a 10, 15 o 20 años, y por nuevos recursos, para todo lo que es de la competencia de un presupuesto federal,el Pacto Finanzas -Clima permitiría acelerar fuertemente nuestra marcha hacia una economía descarbonizada, en Europa y en los países vecinos.

Un plan global, un financiamiento híbrido

Un Plan global, un financement hybride

En resumidas cuentas, si Europa se dota de nuevos recursos, se demuestra que la colectividad (Europa y estados miembros) podría costear el 50% de las obras necesarias para cumplir el compromiso por el Factor 4. Quedando la mitad a cargo de los actores (particulares, empresas, colectividades locales..) pero siendo rentable (gracias a los ahorros por hacer) por ser sufragada por préstamos a tipo de interés cero. Y si el 50% de la factura es costeada por la colectividad, el debate « ¿Hay que hacer obligatorio, dentro de 15 o 20 años, las obras de normalización ? » cambia por supuesto de naturaleza… Asociada al alza progresiva del precio del carbono, esta financiación debería permitir que Europa recuperara su retraso en la lucha contra el cambio climático.La obra va a ser descomunal y supone un enorme esfuerzo de formación e ingeniería en todos nuestros territorios, pero no tenemos otra opción.Si Europa crea 5 a 6 millones de empleos, toda la economía va a reactivarse.La contribución del 5% pedida a los accionistas va a sorprender a algunos al principio, pero pronto será percibida como una ayuda necesaria a la salvaguardia del planeta y a la transición hacia un nuevo modelo económico más sólido, resiliente.

¿Y qué tal Trump en todo eso ?

Donald Trump no se contenta con explicar que el calentamiento global es una invención de los chinos.También ha comenzado a atacar la herencia de Roosevelt y a bajar muy netamente la fiscalidad de las sociedades.La reforma que quiere hacer votar llevaría a un impuesto federal de sociedades del 22% solamente,(en vez de 35) al cual se añadirían siempre los impuestos de los estados en un promedio del 3%, o sea un total del 25% (en vez del 38% hoy). Pues, aun despuès de la reforma de Donald Trump, que, si se aprueba, tendrá un efecto catastrófico sobre los servicios públicos y déficits de Estados Unidos, siempre es posible crear un impuesto europeo de sociedades.

El total de los impuestos será el mismo de cada lado del Atlántico, el 25%.
Y la Europa post-Brexit no debe tener miedo de afirmar también un modelo de sociedad radicalmente diferente del « modelo » de Trump.